Entre el ocaso y el amanecer, los colores de la ciudad se transforman en una sinfonía mágica registrada en las estrellas que nos recuerdan el comienzo de la vida y la inmensidad de la existencia. Cuando la ciudad duerme, el cielo se vuelve protagonista y nos invita a contemplar su inmensidad.

NOCTURNA, un registro fotográfico que inició en el año 2013 (en su primera versión) y continuó en el año 2016 (segunda versión), en el que Jorge García y Wenceslao Miranda, recorrieron distintos lugares de la región para capturar los misterios de los cielos de esta parte tan alejada del norte de Chile.